Algo que une a quienes formamos Qrzo, además del proyecto financiero, es un interés genuino por la Patagonia. Algunos por haber nacido o vivir allá, otros por historias familiares ligadas a la zona, y todos por la convicción de que es un territorio que vale la pena cuidar.
En conversaciones con personas e instituciones del mundo de la conservación, identificamos una pregunta concreta: hay mucho interés y voluntad por preservar la Patagonia, pero la inversión sostenible aún no encuentra cómo escalar. Los instrumentos disponibles —bonos verdes, bonos de carbono— suelen ser lentos, costosos y poco líquidos, y por eso el capital institucional grande no llega.
Es una temática que estamos explorando con interés: cómo identificar oportunidades de inversión que articulen activos reales con instrumentos financieros líquidos, para clientes que quieran combinar rentabilidad y desarrollo sostenible en la zona.
“Resguardar el patrimonio y generar un impacto positivo con parte de las inversiones.”
Es una idea en construcción, pensada para el cliente que comparte esta mirada de largo plazo.